CAPÍTULO
XXIII
THE AGE OF MIDNIGHT
Cuando
el menor Park escuchó la estúpida
pregunta del trillizo Jung-Ogazawara, estuvo tentado de apartarle y demandar
soledad. Pero algo en el calor que emanaba del cuerpo del híbrido le hacía sentir
tranquilo, así que le dejó ser. Tuvo entonces tiempo para pensar, para recordar
y tratar de entender.
Vivir
en una isla en la que no hay más personas que la propia familia, no era fácil.
Al principio probablemente sí, cuando eran niños y todo lo que importaba era
jugar, comer y dormir. Bueno, que era una vida súper. Entrada la pubertad, ni
siquiera los entrenamientos eran solo diversión, todos habían adoptado otro
nivel de seriedad. Pero Chiasa, la joven Ogazawara era otra historia. Estricta,
firme, severa, seria. Esas eran palabras que encajaban muy bien con ella. La
jovial chiquilla que corrió junto con ellos apenas unos meses atrás, de pronto
se comportaba como otra adulta. Cuando ChangMin, Junsu y Jaejoong explicaron la
razón a los más chicos, las razones casi habían sido superfluas y poco
entendibles. Pero, de algún modo, había funcionado. Ellos también comenzaron a
cambiar, a ser menos niños y más adolescentes.