CAPÍTULO
XVIII
SECOND CHANCE TO LOVE
Hacer el amor.
Se
sentía tan extraño.
Como
una capacidad que le había sido arrebatada durante años y él no recordase con
claridad cómo utilizarla ahora que le ha sido devuelta.
La
sensación del toque del teriántropo lo ponía sensible y temeroso. Temeroso del
bienestar, del sabor a placer, del gusto en las entrañas y el calor en cada
poro de su piel. Temeroso de la necesidad de regresar lo que recibe, de ser él
quien acaricie, quien bese, rasguñe o muerda. Temeroso de su naturaleza, de su
necesidad de sangre caliente.
—
ChangMin, mírame. Te amo, ChangMin ah.